Al morir Jesús, tanto sus discípulos, los romanos, los hebreos y hasta el mismo Satanás pensaron que ya se había acabado todo. Así lo describen los evangelios. Pero al tercer día resucitó y durante cuarenta días se apareció a varias personas en diversas ocasiones.
Entonces, los apóstoles recibieron el Espíritu Santo en Pentecostés. Predicaron el evangelio, que Jesús era el Mesías de las profecías, que nació y murió por nosotros para perdón de nuestros pecados y resucitó.
En poco tiempo se convirtieron miles de judíos a Cristo. Los apóstoles eran judíos y pensaban que solo se podían convertir judíos a Cristo. Tal vez pasaron unos años hasta que un día un ángel ordena a Cornelio, centurión romano que mandara a sirvientes a buscar al apóstol Pedro (Hechos 10). Este centurión romano, junto con los de su casa, fueron los primeros cristianos no judíos.
Observen las características de Cornelio: "Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios (vers. 4)". Los romanos tenían sus dioses en plural. Este centurión solo uno, el Creador de todas las cosas. ¿Era una excepción? NO. En Mateo 8:5 leemos que un centurión se acerca a Jesús para que sane a un siervo enfermo. ¿Qué hacía un centurión romano suplicando a un judío? ¿No tenía médicos y dioses? Los milagros de Jesús eran irrefutables y no pasaban desapercibidos.
En otra ocasión sanó a unos endemoniados gadarenos que posiblemente agredieron a algunos romanos. Sanó a tantos ciegos y enfermos que solo los obstinados en no querer creer como la mayoría de los religiosos de alto rango se mantenía en negar su autoridad. El motivo, su mala conciencia y temor a que se terminara la corrupción que les convenía.
En Marcos 15:39 después de la crucifixión un centurión confiesa que Jesús era Hijo de Dios. En Hechos 27, otro centurión llamado Julio naufragó por desobedecer a Pablo. Vió muchos milagros de sanidades.
Aclaro que centurión era el mando militar que manda a unos cien hombres y entre los primeros cristianos había bastantes soldados romanos. En aquél tiempo, no había policías. El militar incluía la labor policial; ya se debían cansar de sus muchos dioses, fruto de unas leyendas mitológicas fantásticas pero irreales.
Todo esto causó un auge que rompía con la tradición. El cristianismo predicaba contra la esclavitud, violencia, rectificaba juicios injustos y dividía a una sociedad que se creía elitista.
El anti-cristianismo es locura de Satanás. No se hizo esperar, los emperadores romanos se hicieron anticristianos. Locos perdidos, la emprendieron contra los cristianos que predicaban paz, amor y perdón de pecados. Para convertir a todo el imperio en anticristianos, se incendió Roma para culpar a los cristianos.
Lo probaron todo: encerrarlos, quemarlos vivos, hecharlos a los leones, en salas de tortura, a las galeras,.... pero seguían creciendo en número. ¿Qué fuerza podía haber detrás del mensaje del evangelio? Si fuera una mentira, que no existiera otra vida después de ésta, solo sería una fabula más entre las muchas que tenían. Nadie se dejaría crucificar, torturar o dejar que lo sentenciaran en un circo solo por sostener una fábula no permitida. Así duró hasta que el emperador Constantino el Grande en el año 313 legalizó el cristianismo. Se fundó la Iglesia Católica Romana que enterró la Biblia con nuevos escritos y corrompió todos los reinos que pudo con un mensaje que nada tiene que ver con experimentar la certeza de la salvación estando vivo. No es de Dios el Pulgatorio, la extrema-hunción, el culto a imágenes, ni la venta del perdón de pecados. Tampoco el prohibir leer la Biblia, prohibir casarse los sacerdotes, hacer conventos de monjas, bautizar bebes, oraciones de memoria, otorgar poder a las velas, cruces, rosarios.... Santificar lugares altos como montañas, poner nombres de santos a pueblos y calles, beatificar gente, excomulgar y amenazar por conveniencias, predicar que al tomar la hostia se come a Cristo (la Biblia dice que es un símbolo al recordar la muerte de Jesús que entregó su cuerpo y su sangre por nosotros).
En un principio, en España, no se aceptó la Iglesia Católica, continuaron con sus Concilios de Toledo, bajo supervisión del Rey. Un caso único en la cristiandad hasta que se aceptó la Iglesia Católica varios siglos más adelante. Posiblemente, mas tarde, la Iglesia Anglicana se copió el modelo español. Parece ser que ahora, después de XIII siglos o más, en España se está cambiando la cosa. Rectificar es de sabios, creer que venimos del mono, es de necios.
http://es.wikipedia.org/wiki/Concilios_de_Toledo
No hay comentarios:
Publicar un comentario