Si todavía hay alguien tan escéptico que no cree en los poderes ocultos (del diablo) o los de Dios, le invito a que publique un artículo muy interesante.
Haga una prueba: Tome contacto y seguimiento de personas que van a reuniones de espiritismo o aquelarre. Pasados dos años publique los resultados de las personas participantes: Salud mental, emocional, estado con la pareja, relación con los hijos, con los vecinos, con la familia, problemas laborales, con la justicia, doble, triple y cuatriple personalidad, mala suerte en la vida, gastos médicos, accidentes, estafas, violencia de género, comportamiento sexual, grado de peligro público, porcentaje abortos, etc.
Hace bien el Estado en esfuerzarse en prevención al volante, pero no se dice nada en materia sobre el ocultismo. Nadie lo condena, lo descubre con toda clase de explicaciones, nada se invierte en destgruir a este enemigo que es un cáncer social que mata?
Hay tradiciones que más vale olvidarlas. Si se descubriera que algunos de nuestros antepasados eran caníbales, nos íbamos a seguir comiendo los unos a los otros para no perder la tradición?
Ahora, esta criminal tradición cuenta con el apoyo de las autoridades españolas para que se siga celebrando por lo menos una vez al año y no se pierda la tradición. Los escolares mo reciben ningún tipo de prevención y lo ven como una tradición a seguir, en la cual el sacrific io de inocentes y el sexo libre no falta. Públicamente solo muestran la parte que interesa y engancha, pero detrán, en lo oculto, está la cruda realidad que el diablo existe y hace daño.
Dios no permitirá esto indefinidamente, pero mientras tanto....
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