Según Pedro J. de Jesús, en su publicación al Foro Ekklesia
Hoy en día la fe evangélica está siendo bombardeada por ataques de diversas corrientes doctrinales contrarias a la sana
doctrina. Entre los grupos que más han asumido esta actitud hostil sobre
nuestras creencias se encuentran los Adventistas del Séptimo día. Mucho
se ha escrito sobre la formación de este movimiento y sus creencias las
cuales pueden desviar al creyente. Los adventistas se han empeñado en
ser una iglesia evangélica cuando realmente no lo son. Todo esto es lo
que nos ha motivado a escribir esta serie de tratados en defensa de la
fe donde analizaremos lo que nos diferencia de esta secta y poder decir
con autoridad de porqué somos evangélicos. Uno de los puntos que nos
diferencia del adventismo es el tema de la Autoridad. ¿Cuál es nuestra
fuente de autoridad? El evangélico sin titubeos dice la Biblia. No así
el adventista. Estos nos aseguran que su fuente de autoridad es la
Biblia, sin embargo, cuando usted analiza la literatura que leen y
estudian ésta está plagada de citas directas e indirectas de su
“profetiza la Sra. Elena G. de White. Cuando usted le pregunta a un
adventista si los escritos de Elena G. de White están en una categoría
similar a la Biblia las respuestas son variadas. Algunos dicen que no
creen que sean una añadidura al canon bíblico. Otros le dirán que su
aplicación no es universal sino sólo para los Adventistas. La posición
de la cúpula de la secta es que los escritos de la Sra. White son
juzgados por la Biblia y no la Biblia por los escritos de ella. Y que
como ya han comprobado que sí están en armonía con la Biblia, afirman
que ella poseía el Don de Profecía y que éste don identifica a la
iglesia remanente basados en Apoc. 12:17 y 19:10.
Sin embargo, al usted leer las publicaciones de los Adventistas desde el
1900 hasta el presente encontrará que ellos no son consecuentes con su
afirmación. Afirman que examinan los escritos de la Sra. White mediante
la Biblia, pero en la práctica la cosa es muy distinta. He escuchado a
varios líderes de la secta en Puerto Rico hablar sobre su inspiración y
afirman que Dios a través del Espíritu Santo le reveló sus escritos. Con
esta aseveración concluyen que sus escritos son auténticos y que no
contradicen la Biblia. He asistido a varias campañas adventistas con
relación a Profecía y eventos futuros y las enseñanzas e
interpretaciones que hacen de Daniel y Apocalipsis están plagadas de las
teorías y conceptos de Elena G. de White. El otro argumento que
utilizan es que los escritos de Elena G. de White no son de aplicación
universal sino de aplicación para la Iglesia Adventista. Entonces les
preguntamos ¿porqué no son de aplicación universal?, Si han sido
examinados por la Biblia no debe haber duda ni nada que la contradiga.
En tal caso ¿Porqué no han de ser aceptados por todos los cristianos?
¿No fue el Espíritu Santo el que reveló sus escritos? ¿Suele el Espíritu
Santo dar un montón de libros adicionales a la Biblia a un grupo en
particular de cristianos, pero no para todos los creyentes?
Esta actitud de parte de los adventistas es muy similar a los mormones y
a los testigos de Jehová. Los Adventistas pretenden y nos quieren hacer
creer que examinan los escritos de Elena G. de White a la luz de la
Biblia, pero al usted compartir con ellos y ver como hablan en sus
congregaciones ve que el uso que hacen de estos escritos niega su
afirmación. Incluso internamente tienen grandes divisiones al respecto
por el surgimiento en sus filas de grupos llamados “Reformistas” los
cuales promueven casi el uso único y exclusivo de los escritos de la
Sra. White por encima de la Biblia. Estos llamados “Reformistas” tienen
citas fidedignas de la Sra. White en la que ella casi se ensalza mas que
a la misma Biblia. Dicen que encontraron esos escritos especiales en la
Fundación White y que la Iglesia Adventista les había ocultado a ellos
esta información. Todavía muchos van a la Fundación White a exigir que
se les dejen ver los originales de los escritos argumentando que la
Conferencia General de los Adventistas les tiene información oculta en
los archivos de la Fundación White al respecto. Tildan a la Iglesia
Adventista de ocultarles toda esta información “privilegiada” a sus
feligreses. Esto es lo que trae como consecuencia el tener escritos
adicionales a la Biblia. Confusión y un desenfoque del evangelio. Estos
“Reformistas” (podrían compararse con los judíos ortodoxos en el
judaísmo) enfatizan que el adventismo se ha alejado de las creencias de
la Sra. White al no vivir de acuerdo a sus escritos y que por esto la
Sra. White dice que se perderán por no seguir al pie de la letra al
“Espíritu de Profecía” que es como le dicen erróneamente a los escritos
de la Sra. White. Sin embargo, lo que estos inocentes grupos y otros
dentro del Adventismo desconocen, es que la verdadera razón por la que
la Fundación White no les deja ver todo lo que ellos custodian de su
profeta es por temor a que salga más información que evidencia el
plagio. Allí hay mucho material que por supuesto no debe ser visto.
Es un hecho comprobable que los adventistas usan más citas de la Sra.
White que de cualquier otro autor. Sus libros de lectura devocional
matutinos en su inmensa mayoría están basados a veces totalmente, de
teorías y conceptos de la “profeta”. Lo mismo ocurre con el Comentario
Bíblico Adventista del Séptimo Día y sus lecciones de escuela sabática.
Básicamente serian intendibles sin consultar las fuentes de la Sra.
White. Su más reciente atrevimiento ha sido publicar una Biblia que
interpreta los textos bíblicos a la luz de lo que dijo la Sra. White.
Así que los adventistas, aunque lo niegan con todas sus fuerzas, sus
prácticas demuestran que tienen dos Biblia. La Biblia y los escritos de
Elena G. de White mal llamados “Espíritu de Profecía”. Leen nuestra
antigua Biblia a la luz de su nueva Biblia.
Otra contradicción y un asunto muy peligroso es que la Sra. White ya
murió y cada vez ve usted en los lugares de venta de libros adventistas
que siguen saliendo nuevos libros de esta seudo profeta. Al cuestionarle
esto a un pastor adventista del oeste me contestó que es que los
fideicomisarios (nombre dado a los custodios de los escritos de la Sra.
White) revisan los escritos y unen pedazos de un libro y de otro con
temas similares y los ponen juntos en otros libros para así tratar un
tema en común. Muchos han comparado estos libros y sus pedazos y se ha
encontrado discrepancias en ellos.
Surgen los escándalos
Esto no nos debe extrañar que suceda en el Adventismo. En el 1980 el
Adventismo se sacudió al probarse fuera de toda duda el plagio que
existen en casi el 90% de los escritos de Elena G. de White (La otra
cara del Paraíso) No sólo copio texto de otros escritores sino que hasta
las láminas y los títulos de los capítulos. Uno de sus exministros
Walter Rea denunció el plagio y como era de esperarse fue expulsado de
las filas de la secta. Esta trató de desprestigiar su integridad para
destruir su credibilidad, pero no pudieron probar que no había plagio.
En su libro La Mentira White, Rea nos muestra como despiadadamente Elena
White y sus ayudantes cercanos copiaron y copiaron sin control alguno.
La Iglesia Adventista en un intento por “lavarse la cara” de las
acusaciones saco un libro más tarde (The White True) atacando las
investigaciones serias que realizó el pastor Rea. Al analizarlo y
estudiarlo usted puede ver que sus argumentos carecen de solidez y
confirman más aún que anteponen los escritos de la Sra. White sobre la
Biblia. El libro El Conflicto de los Siglos de la Sra. White tiene
extensos pedazos de libros como Historia del Protestantismo de Wyllie y
existe evidencia que gran parte de su contenido fue plagiado del libro
que escribió su esposo el Sr. White titulado “Life Incidents”, así como
de otros autores. Es muy raro y dudoso que existan tres versiones
diferentes de este libro y ninguna se parece. La Sra. White borró parte
de sus visiones de este libro. Cuando usted compara la edición de 1888
con la de 1911 quedará impactado de los cambios. La Conferencia General
de 1919 arregló el problema y sacó una tercera edición.
El Deseado de Todas Las Gentes, el cual promueven con orgullo como la
obra maestra de la Vida de Cristo, no es mas que nada más y nada menos
que un plagio de libros como: “The Great Teacher" de John Harris, “The
Life and Times of Jesús The Mesiah” de Ederhseim, “Life of Christ” de
William Hanna entre otros. El informe Veltman dice así del Deseado de
Todas las Gentes: “...fue ella quien tomó expresiones literarias de las
obras de otros autores sin darles crédito... usó los escritos de otras
personas intencionalmente sin darles crédito... p. 11, Esto asesta un
golpe al corazón de su honradez... y por lo tanto a su confiabilidad” p.
14. Otros libros como Hechos de los Apóstoles, Profetas y Reyes,
Patriarcas y Profetas son producto de recortes y pedazos de diferentes
escritores de su época. El libro Consejos sobre el Régimen Alimenticio,
del cual se jactan los Adventistas como que es un libro de avances en
salud y medicina, es otro plagio más de médicos de su época. Este está
documentado por un doctor disidente del adventismo que escribió el libro
Elena G. de White profeta de la Salud donde documenta el plagio. Ellen
White llegó muy tarde a la Reforma Pro-salud, 30 años antes varios
médicos evangélicos ya estaban enseñando lo que ella vino a ver en
“visión” luego.
Con relación al libro El Camino a Cristo, el White Estate, nos ha
admitido que la Sra. White no lo escribió, sino que los editores lo
compilaron de escritos anteriores. Pero las investigaciones realizadas
nos han demostrado que los asistentes lo plagiaron de escritores no
inspirados. Esta era la costumbre de Fannie Bolton y Marian Davis las
ayudantes de Ellen White. A partir de la evidencia descubierta, es fácil
entender porqué Fannie afirmó ser la autora del Camino A Cristo.
Si usted lector, duda de toda esta información, vaya a una buena
biblioteca, vaya con libros de Elena G. de White en mano y compare. A
pesar de que han cambiado (para ocultar el plagio) muchos de estos
libros y reeditado otros, busque los libros que aquí le citamos y
compare por usted mismo, como hemos hecho miles de evangélicos y verá el
robo literario de la Sra. White desplegado ante sus propios ojos. Pero
la Sra. White no hizo el trabajo sola. Esta fue ayudada por su hijo, su
nieto, su esposo y sus secretarias que a medida que veían lo que ocurría
abandonaban el movimiento adventista.
Revisiones, cambios, resúmenes
La Sra. White nunca autorizó que se hicieran cambios en sus escritos,
sin embargo, la Conferencia General de los Adventistas en el 1883 aprobó
una resolución creando una comisión para supervisar las revisiones de
sus escritos. Review and Herald, Nov. 27, 1883. Luego en la Conferencia
de 1919, W. Prescott, presidente los Adventistas afirma que participó en
cambios y revisiones que le dejaron dudas acerca de la inspiración de
los escritos de la Sra. White. Minuta Conferencia Bíblica 1919. Al ver
los problemas que le estaban trayendo todos estos libros con sus plagios
y tantas personas manejándolos, la denominación decidió meter la mano
para minimizar los contratiempos futuros. Pero ni la ayuda de la iglesia
pudo contra tanto engaño. Varios libros tuvieron que ser desaparecidos
para ocultar el plagio y la controversia. Entre ellos el libro “An
Appeal to Youth”, “Appeal To Mothers”, Bosquejos de la Vida de Pablo" y
otros más. Los que están publicados han sufrido revisiones, cambios y
resúmenes, realizados por los altos líderes de la iglesia adventista,
escondiendo debajo de la alfombra vestigios de plagio y creencias que ya
la iglesia no se atreve a predicar como: la amalgama de hombres y
bestias, la puerta cerrada, la masturbación y la locura etc., las cuales
han traido situaciones embarazosas para la denominación.
El informe Veltman
Los adventistas en un intento por cubrir el plagio y limpiar la memoria
de Elena G. de White, utilizó al Dr.Veltman, miembro de la iglesia, para
que verificara si hubo plagio o no. El informe Veltman no se ha
atrevido a afirmar que Elena G. de White no plagió sino sólo que, de
acuerdo con las leyes de su época, aquello no podría ser denominado
plagio. O sea moralmente hubo plagio, pero legalmente podría haber
salido absuelta en sus tiempos, pero no hoy en día, claro está. Algo muy
insatisfactorio para una profetisa de Dios. Sin embargo, tomemos en
cuenta que esta investigación fue realizada por la iglesia adventista.
Lógicamente cuanto más cerca se estaba de la seudo profeta en su época
menos confiaban en ella sus colaboradores. Las deserciones y expulsiones
han quedado abundantemente documentadas en la breve historia del
movimiento adventista. Crosier, March, la gente del movimiento de Iowa,
el grupo de Wisconsin, Dudley M. Canright, los Ballenger y una larga
lista más fueron represaliados porque descubrieron todo o en parte que
Elena G. de White no era una profetiza inspirada por Dios sino una
farsante. Su propia secretaria Fanny Bolton, angustiada por el fraude
confesó “Estoy escribiendo continuamente todo el tiempo para la hermana
White. La mayor parte de lo que escribo es publicado en la Review and
Herald como procedente de la pluma de la Hermana White y se saca como si
hubiese sido escrito por la Hermana White bajo inspiración de Dios La
gente está siendo engañada en cuanto a la inspiración de lo que
escribo”. (Declaración firmada de M.C. Kellog).
Aún con todas estas evidencias los adventistas insisten en que la Sra.
Elena G. de White no sólo fue profeta sino que ha sido la mayor
profetisa de toda la historia. No hay área de la vida humana que ella no
escribiera algo, ciencia, salud, teología, sexualidad, alimentación y
dinero. En sus visiones sobre el cosmos vio varios planetas del sistema
solar. En unos vio lunas de mas en otras lunas de menos y en una de sus
muchas visiones dio un viajecito por Saturno o Júpiter donde se encontró
con Enoc. Allí vio toda clase de vida (La cara oculta del Paraíso pág.
95-96. Sin embargo la ciencia ha demostrado que en estos planetas no hay
vida. Los adventistas utilizan los siguientes argumentos para defender
el plagio de la Sra. White: que ella admitió haber usado fuentes, una
entrevista con un juez (The White True p.33), que ella tomó prestado y
no plagió, que no ocultó las fuentes, que ella reprendió a su asistente
Fannie Bolton, la defensa de un abogado católico y que otros escritores
bíblicos copiaron también, que tomamos sus escritos fuera de contexto.
Nosotros los evangélicos, luego de un estudio detenido de estos
argumentos resumimos que éstos son EXCUSAS, EXCUSAS Y MAS EXCUSAS. Y las
excusas satisfacen al que las da.
Algunas de sus fallidas predicciones
Predijo que Jerusalén jamás volvería a existir (Early Writing p. 75),
sin embargo en el 1948 el mundo entero pudo ver como Israel se
establecía como nación y renació Jerusalén.
Predijo que estaría viva cuando Cristo viniera (Early Writing Pág. 15-16). Ella murió en el 1915.
Predijo que Inglaterra atacaría a los Estados Unidos durante la guerra
civil de este país. Esto jamás ocurrió. (Testimonies for the church Vol.
1 p. 259).
Predijo que la guerra civil de EEUU era una señal de que Cristo ya iba a regresar (ibid pág. 260). Cristo no vino.
En el 1850 predijo que Cristo vendría en unos pocos meses (Early Writing
p. 58, 64 y 67). Ya saben el resultado de esta profecía. Aquí estamos
todavía esperando el regreso de Cristo.
Predijo que los adventistas que vivían en 1856 verían el regreso de
Cristo vivos. (Testimonies for the Church Vol. 1, pp 131-132) Todos han
muerto. Un día le pregunte sobre esto a un adventista me contesto que si
que había todavía uno vivo y que estaba viejito. ¿Dónde está? Deberían
presentarlo como una evidencia de su ministerio. Pero no tienen valor
para esto porque saben que fue una falsa profecía.
Contradicciones con la Biblia
Ellen White contradice la Biblia más de 50 veces. Sólo les mostraremos unos ejemplos:
Que los antediluvianos se aparearon con animales y dieron origen a
especies y razas subhumanas entre estas los negros (Dones Espirituales
Tomo 3 p. 64 y 75. Los mismos científicos adventistas admiten que Ellen
se equivocó.
Que los perros se comieron los restos de Judas (El Deseado de Todas las Gentes p. 722) Mateo 27:5 y Hechos 1:18 dicen que no.
Que el sábado es el sello de Dios (El Gran Conflicto p. 640), La Biblia dice que es el Espíritu Santo, Efesios 1:13; 4:30.
Los salvados tendrán alas en la resurrección (Primeros Escritos p. 53)
la Biblia dice que no Filipenses 3:21. Nuestro cuerpo será como el de
Jesús y él no tenía alas.
Los ángeles necesitan una tarjeta dorada para entrar y salir del cielo
(Primeros Escritos p. 39) No es bíblico, nada así aparece en la
Escritura.
Por lo que hemos visto sus predicciones no se cumplieron y las que
quedan no se cumplirán. Una de las más grandes que ellos esperan ocurra
es que todas las iglesias evangélicas se unirán con el catolicismo a
guardar el domingo y los perseguiremos a ellos por guardar el sábado.
Pero quedarán chasqueados como sus antepasados al ver que todo este
enredo de doctrinas demoníacas y profecías fallidas que ellos defienden
no se cumplirán y queden al descubierto sus errores. Ahí descubrirán que
han vivido en otro evangelio, legalista y en una justificación por la
fe sumergida en las obras de la ley y no en la Salvación por pura gracia
y solo por gracia.
Con el pasar de los años y luego del escándalo de 1980 la Fundación
White ha cambiado y reeditado la mayoría de los escritos de Elena G. de
White. Esto hará más difícil para las generaciones futuras de sus
miembros descubrir el plagio y el engaño en el que han vivido. En una
mentira blanca. Le han eliminado párrafos editado capítulos y han
tratado de esconder todo vestigio de robo literario. Incluso muchos de
sus ministros desconocen todo esto. Gracias a Dios que hay muchas
ediciones anteriores esparcidas en el mundo que quedarán como testigos
de toda esta falsedad. Ojalá lleguen a manos que puedan utilizarlos para
desenmascarar el error. Compare las tres versiones que existen del
Conflicto de los Siglos y verá que no son las mismas. La versión en
castellano hasta le han agregado un capitulo sobre la reforma en España
utilizando argumentos poco sólidos para justificar esto. Lo mismo ocurre
con casi todos los escritos de la Sra. White. Incluso uno de ellos que
habla de la Vida de Pablo (es 100% plagio) fue eliminado y sacado de
circulación por la abundante evidencia del robo.
Muchos fueron los supuestos ángeles que se le aparecieron a Elena White a
enseñarle el conocimiento bíblico y futuro que ella pretendía poseer.
En uno de sus libros Primeros Escritos, donde mayor encuentro con
ángeles tuvo, hay un capítulo titulado El Plan de Salvación. Al usted
leerlo notará que no se hace la más mínima referencia a la justificación
por la fe ni a la salvación por pura gracia sin las obras de la Ley
(Efesios 2:8-9). Todo lo contrario hasta contiene disparates como el que
los ángeles querían morir por el hombre para salvarlo. Nada así aparece
en la Biblia. El ángel o los ángeles que se le aparecieron a la Sra.
White no estaban muy interesados en que la gente conociera el Evangelio.
Todo lo contrario, sólo mostraron que las iglesias evangélicas son el
Falso Profeta y salvarse significaba ser adventista, guardar la ley,
respetar el sábado y someterse a una dieta especial para pasar la
tribulación. Es preciso ver como entre los adventistas se enseña que el
que come carne tendrá dificultades para soportar la tribulación. Esto
envía el mensaje indirecto de que el que come carne se perderá. Al
confrontar a varios adventistas con este argumento niegan
categóricamente que esto sea cierto. Pero cuando usted lee
cuidadosamente el libro el Régimen Alimenticio usted verá como este
concepto del comer carne y el tiempo del fin está plasmada claramente en
la teología de Elena G. de White. Un dato curioso es que cuando usted
estudia la Biblia nota que todos los profetas tanto del antiguo como del
nuevo testamento realizaron milagros como prueba que el Espíritu de
Dios estaba sobre ellos. No existe ni un solo milagro documentado de la
Sra. White.
La historia ha demostrado que todo movimiento que tenga la Biblia y algo
más es peligroso y aparta al creyente del verdadero camino. Al
confrontar a los adventistas con este asunto de la autoridad se ven
perdidos en su defensa. Tratan entonces de cambiar el tema y comienzan a
bombardearnos con temas como el sábado, la muerte, las lenguas del
Espíritaco (así le llaman a las lenguas del Espíritu Santo en son de
mofa) y la marca de la bestia “el domingo según su interpretación
torcida de la Biblia”. ¿Saben porqué? Porque el ministerio profético de
la Sra. White no PASA LA PRUEBA BIBLICA DE LOS PROFETAS NI LA EVIDENCIA
DOCUMENTADA DE SU PLAGIO. Al desenmascararles la falsedad de su profeta
todas sus demás doctrinas tambalean. No es de extrañarnos, tienen su
origen en los Escritos de Elena G. de White y sus visiones, sólo que
ellos le han acomodado versículos de la Biblia igual que han hecho los
Testigos de Jehová y los Mormones. Los tres grupos, Adventistas,
Testigos de Jehová y los Mormones, son muy parecidos. Sobre todo tienen
la Biblia y algo más. Serian intendibles sin sus seudo profetas. Por eso
no pueden ser llamados evangélicos. No promueven el evangelio sino OTRO
EVANGELIO. Diferente al que aparece en el Nuevo Testamento predicado
por los apóstoles. La Biblia nos demuestra que todo el que nos traiga la
Biblia y algo más debemos ser cuidadosos. Es ese algo más el que
siempre tiene problemas con la Escritura. Son dos los recursos que la
Sra. White pudo utilizar para sus escritos. El PLAGIO Y LA INFLUENCIA DE
LAS FUERZAS DE LAS TINIEBLAS. Elena G. de White cae perfectamente en el
grupo de los FALSOS PROFETAS (Deuteronomio 18: 20-22; 1Juan 4:1,
1Timoteo 4:1; Mateo 24:24)
El poder y la influencia que tienen los escritos de la Sra. Elena G. De
White en el adventismo nos obliga a los evangélicos a descartarlos como
Cristianos Evangélicos. Aunque a veces tratan de seducirnos con sus
doctrinas adornándolas de mensajes sobre justificación por la fe y por
gracia, la verdad es que en el corazón de esta secta sólo anida la
teología e interpretación de las escrituras bajo la lupa y final opinión
de los escritos de la Sra. Elena G. de White. Apartarse de esto es ser
expulsado de la secta como le ha pasado a muchos. El Señor Jesús nos
alerta para que no nos dejemos llevar por todo viento de doctrina. Otro
intento de los adventistas en probar que son una iglesia evangélica más
es el de mencionar el libro que escribió el Dr. Walter Martin, La Verdad
del Adventismo, y los escritos de Donald Grey Barnhouse. El Dr. Martin
confesó haber sido engañado por éstos, quienes utilizaron fuertes sumas
de dinero para convencerlo a escribir este libro a favor de la secta. El
Dr. Martin, ya en sus últimos años reconoció ante el pueblo evangélico
su "mea culpa" (Pirates of Privilegie, diciembre. 1984). Ya anciano
reconoció que el adventismo es una secta y otro evangelio.
Pero amigo lector nosotros como evangélicos sabemos que es más seguro
creer en la Biblia y la Biblia sola. La Biblia es la verdadera autoridad
para el creyente. La Biblia es suficiente para el cristiano. No
necesitamos otros libros ni otra autoridad. Por ese principio de Solo la
Biblia, muchos dieron sus vidas, hoy nos toca a nosotros los
evangélicos defender la Fe que nos ha sido dada a los Santos. ¡ POR ESO
SOY EVANGELICO!
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