A lo largo de la historia, en el nombre de Dios se han cometido millones de crímenes. Hay que aclarar que los dioses del crimen son del diablo. El mandamiento de Dios "no matarás", Satanás, su opositor, lo tiene como "mata". Las
sectas que matan no tienen para nada en cuenta la verdadera voluntad de Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario