domingo, 4 de diciembre de 2011

CONDUCTAS DE PERSONAS POSEIDAS

Cuando un espíritu demoníaco entra en una persona y la posee su conducta cambia. La forma de ver las cosas, su código de justicia en el que define lo que está bien y lo que está mal cambia. El demonio obra en la mente de su víctima. Le hace creer que es algo bueno, una luz hermosa que obra en su entendimiento y la ilumina para hacer cosas que antes ignoraba. La persona, impresionada por dicho "milagro", acepta encantada la propuesta y se cree escogida y privilegiada por ello. Poco a poco, a medida que la víctima acepta, el demonio domina a la persona, tal como lo muestra la película "Noche de lobos". La víctima se convierte en una obsesa sexual, ladrona, mentirosa, violenta y llena de cualquier mal hábito nocivo.
Este tipo de personas pueden aparecer en la vida de alguien en el momento menos esperado. Hoy es tu profesor de escuela y mañana un siervo de Satanás. Hoy es tu compañero de trabajo y mañana tu Judas traicionero.
Jesús sacaba demonios de personas en estas condiciones. Desde bien temprano, en los institutos ya se observan  estudiantes en los cuales Satanás elabora un plan diabólico. Su estado de gestión puede culminar en una tragedia si no se detiene. La Iglesia Evangélica, en la medida que cobra conocimiento de la causa interviene en muchas personas y las salva a tiempo. Pero hay tantos que se pierden....
Sin yo saberlo, siendo cristiano, en una ocasión no saqué a tiempo a espíritus inmundos de personas poseídas. No me entendí con los satánicos que había derrotado y quise concluir la lucha espiritual en que me habían metido. Yo no sabía nada de esto y no quise saber nada más del asunto.
Pero ellos, en lugar de ver la solución en Dios y acudir a una Iglesia Evangélica y denunciarlo a la Policía, me acosaron hasta lo indecible, causándome muchos daños que aún me perduran. En lugar de conseguir un acercamiento, cualquier cosa que hacían me alejaba de ellos. Yo necesitaba la presencia de la Policía o Justicia para terminar con el caso y ellos querían poseerme en todos los sentidos. Como no los liberé de los demonios, me destrozaron. Aún hoy siguen las hostilidades y la desconfianza es total por ambas partes. Los daños muy cuantiosos, económicamente hasta la ruina de toda la familia y mi negocio. Ellos están desquiciados y con un telele de obsesiones que no se termina nunca.
Tienen mi casa vigilada constantemente, entradas, salidas, escuchando, incluso haciendo fotos cuando hay una puerta abierta. Solo les faltaría volar con una escoba y entrar dentro. Chismean, se juntan para tramar algo, piensan en denunciarme con pruebas falsas y mentiras y me tienen harto. La Justicia archiva mis denuncias y la vida sigue igual.
El negocio de los fármacos para psiquiatría aumenta en la medida que hay más espiritistas. La solución no está en los fármacos ni en los psiquiatras, sino en Dios. Jesús saca fuera los demonios y algunos cristianos también.
Los demonios pueden entrar en personas entre otras maneras, a través de creer mentiras. Ante una necesidad, falta de trabajo, amor, autoestima, el demonio aparece y trata de meterse. Muchas personas echan la culpa a Dios por lo malo, en lugar de echársela a Satanás, el autor del mal. Cuando algo va bien, no dan gracias a Dios por ello y se atribuyen ellas el mérito propio, esto tampoco lo quiere Dios.
Si alguien nota que cambia para mal y pierde el control de su voluntad, no dude en acudir a Jesús. El es el médico del alma. Lean la Biblia y acudan a alguna iglesia evangélica. Hablen con el pastor y cuenten su caso.
Para cualquier consulta, pónganse en contacto conmigo. Puedo serles de ayuda coalserco@gmail.com.

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