Con dinero y malas intenciones se tiene poder para vivir de una manera extravagante y caprichosa. Es la oferta del diablo. Los capos se matan unos a otros para controlar más territorio. El ejército también interviene. Esto también es entretenimiento de Satanás. Pero después de la muerte, viene el Juicio de Dios.
Muchos se hacen los ciegos y no quieren ver la monstruosidad de la Bestia que se levanta y que una pandilla se diferencia de otra de la misma manera que un tentáculo de la Bestia se diferencia de otro, pero todos tienen un solo cerebro: SATANAS. Es tan cruel que hace que hasta los suyos se maten entre ellos, mafiosos contra mafiosos. Los ha convertido en tan necios, que le obedecen y se matan
Dios permite y permitirá la grandeza de esta Bestia que por un tiempo dominará con terror y sangre. Cuando caiga, en la medida que haya crecido, así será el estruendo de su derrumbe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario