lunes, 20 de febrero de 2012

CRIMENES DE PERTURBADOS

Cuando un espíritu demoníaco posee a una persona, ésta obedece aunque se resista y al principio frene el embiste del demonio. En poco tiempo, el espíritu que la posee, le habrá cambiado la personalidad. Hay espíritus que no parecen muy dañinos, se conforman con ser mentirosos empedernidos. Otros se vuelcan a un libertinaje sexual insaciable, pero los hay que son realmente un peligro latente. Me refiero a los criminales en serie.
Les dejo un enlace en el cual podrán ver conductas de psicópatas que obedecen a los espíritus que los poseen. Por supuesto, tienen en común su rechazo a Dios, justicia y orden. Para ellos vivir es para servir a su Señor que los posee y se alimenta de la obediencia. Quiero decir, que si el espíritu dice: mata, el poseído debe matar o pasará hambre de hacerlo. Es como una droga, necesita consumirla o le da el mono.
Esta sociedad, aparentemente libre, pero que molesta lo religioso por un impositivo laico poco racional es un terreno perfecto para la simiente de Satanás.
Si no se reconoce la existencia del diablo, qué juez juzgará las obras o creerá los sucesos que acontezcan. En muchas ocasiones dan otra explicación según su lógica. Precisamente en esto consisten las diabluras del diablo, en meter goles de manera ilógica.

No hay comentarios: